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jueves, 25 de mayo de 2017

10 Estrategias de Manipulación de los medios de Comunicación.Textos para Pensar y debatir




10 Estrategias de Manipulación de los medios de Comunicación.
Textos para Pensar y debatir

Las 10 estrategias de manipulación de los medios:

1. La estrategia de la distracción.
2. Crear problemas y para después ofrecer soluciones.
3. La estrategia de la gradualidad.
4. La estrategia de diferir.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.
9. Reforzar la autoculpabilidad.
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

1. La estrategia de la distracción. El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado,  sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosaspara guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar, e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
El lingüista Noam Chomsky o el francés el francés Sylvain Timsit.
(1) Según Wikipedia: Chomsky, en cambio, no es el autor de “las 10 estrategias de manipulación mediática”, texto que se ha convertido en un fenómeno viral en Internet. El verdadero autor es el francés Sylvain Timsit. El documento fue publicado por primera vez en francés, en el año 2002, con el título original “Stratégies de manipulation”, en la web syti.net. El copyright del texto es de esa fecha y de dicho lugar y el texto todavía se encuentra en el sitio web de origen. El origen de la falsa atribución a Chomsky, estaría en el error que en su día cometió la agencia Pressenza, según ha manifestado Timsit.
  1. FUENTES:


viernes, 12 de mayo de 2017

EL TRABAJO INFANTIL EN EL MUNDO. MANO DE OBRA. EDUARDO GALEANO.





EL TRABAJO INFANTIL EN EL MUNDO. MANO DE OBRA. EDUARDO GALEANO.
Datos y cifras

El número global de niños en situación de trabajo infantil ha disminuido de un tercio desde el año 2000, pasando de 246 millones a 168 millones. De los cuales más de la mitad, es decir 85 millones efectúan trabajos peligrosos (contra 171 millones en el año 2000).

La región de Asia y el Pacífico continúa registrando el número más alto de niños (casi 78 millones o 9,3% de la población infantil), pero el África Sub-sahariana continúa siendo la región con la más alta incidencia de trabajo infantil (59 millones, más del 21%).

En América Latina y el Caribe, existen 13 millones (8,8%) de niños en situación de trabajo infantil, mientras que en la región del Medio Oriente y África del Norte hay 9,2 millones (8,4%).
La agricultura continúa siendo de lejos el sector con el mayor número de niños en situación de trabajo infantil (98 millones, o 59%), pero el número de niños en los servicios (54 millones) y la industria (12 millones) no es insignificante – la mayoría se encuentra principalmente en la economía informal.
Se registró una disminución del 40% del trabajo infantil en las niñas desde el año 2000, mientras que en los niños la disminución es del 25%.
Fuente: Medir los progresos en la lucha contra el trabajo infantil - Estimaciones y tendencias mundiales 2000-2012 (OIT-IPEC, 2013).

miércoles, 10 de mayo de 2017

Mercados de esclavos en Libia



Mercados de esclavos en Libia

La Organización Internacional de las Migraciones denuncia que en plazas de la ciudad de Sabha, en el desierto del Sáhara, los locales compran y venden subsaharianos

La costa de la muerte libia"Los migrantes que van a Libia para tratar de alcanzar Europa no tienen ni idea del archipiélago de torturas que les espera nada más cruzar la frontera", enfatiza Leonard Doyle, portavoz de la OIM en Ginebra. "Se convierten en mercancías para ser compradas, vendidas y abandonadas cuando no tienen más valor", alerta.
FUENTE:

Mujeres y hombres subsaharianos que intentan emigrar a Europa través de Libia acaban siendo vendidos en mercados de esclavos. Los negreros del siglo XXI se mueven ahora en camionetas pick-up a través del desierto y venden a sus víctimas en aparcamientos o plazas de la ciudad de Sabha, a más de 600 kilómetros al sur de Trípoli. Aquellos que pueden trabajar en la construcción alcanzan un mayor precio en el mercado. A las mujeres se las convierte en esclavas sexuales. Si sus familias pueden comprar su libertad, se les deja ir previo pago. Si no, sufren el encierro y las torturas y son sucesivamente revendidos.
Lo ha denunciado la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en un informe en el que recoge varios testimonios. Uno de ellos es el de un joven senegalés, llamado SC para proteger su identidad, que contó que tras atravesar el desierto del Sáhara pagando a las mafias, al llegar a Sabha le llevaron a una plaza donde había un mercado de esclavos. Allí fue comprado y llevado a una casa que servía de prisión para otras 100 personas.
Los traficantes obligan a los migrantes a llamar a sus familias para que paguen por su libertad, muchas veces les torturan durante la llamada para que sus parientes lo oigan. Por SC pidieron unos 450 euros, que no pudo reunir. Así que el joven senegalés fue revendido a otro negrero libio, que aumentó el precio de su libertad a casi 1.000 euros.
Cuando algún esclavo muere o compra su libertad, se le reemplaza adquiriendo otro. Según SC, las mujeres son compradas por individuos que las llevan a sus hogares privados donde las fuerzan sexualmente. La OIM afirma que ha recolectado esta información a través de migrantes que han retornado a casa después de su viaje fallido. "En los últimos días, varios migrantes me han contado historias horribles. Todos confirman el riesgo de ser vendido como esclavo en plazas y garajes de Sabha por los conductores o por los locales", narra un trabajador de la agencia en Níger. Los migrantes son puestos a trabajar "frecuentemente en la construcción y después, en vez de pagarles, les venden a otro comprador", añade.
Adam (nombre ficticio para proteger su anonimato) fue secuestrado junto a otros 25 hombres de Gambia cuando viajaba de Sabha a Trípoli, la capital libia. Hombres armados les llevaron a una prisión donde había encerrados otros 200 hombres y varias mujeres, todos de varias nacionalidades africanas. Según Adam, les pegaban todos los días y les forzaban a llamar a sus familias para pagar un rescate. Los padres de Adam tuvieron que vender su casa para poder liberarle. Cuando recibieron el dinero, abandonaron a Adam en Trípoli al borde de la muerte. Tuvo que ser hospitalizado durante tres semanas para recobrarse de las heridas de la tortura y de una malnutrición severa: pesaba 35 kilos.

Fosas comunes en el desierto

"La situación es extrema", declara Mohammed Abdiker, director de Operaciones y Emergencias de la OIM. "Las últimas informaciones sobre mercados de esclavos se añaden a una larga lista de abusos en Libia", señala. Abdiker ha visitado Libia recientemente, donde la OIM ha accedido a varios centros de detención de migrantes para estudiar sus condiciones. "Sabemos que los migrantes que caen en las manos de los traficantes se enfrentan a la desnutrición sistemática, los abusos sexuales e incluso el asesinato. El año pasado supimos de la muerte de 14 de ellos en solo un mes, en uno de estos lugares. Murieron de hambre y enfermedades. Sabemos que hay fosas comunes en el desierto", cuenta.
Antiguo oasis punto neurálgico de la ruta de las caravanas comerciales a través del Sáhara de la Antigüedad, la remota ciudad de Sabha conserva hoy esa capitalidad en las rutas de los migrantes y refugiados que atraviesan África para llegar a la costa sur del Mediterráneo y embarcarse rumbo a Europa. Con casi 100.000 habitantes, Sabha es la capital de la región del Fezzan, que junto con la Tripolitania y la Cirenaica forma las tres provincias históricas de Libia. Erigida en medio del inhóspito desierto, Sabha permaneció fiel al régimen del coronel Muamar Gadafi durante la guerra de 2011, hasta que las fuerzas antigadafistas tomaron la ciudad a finales de septiembre, con la Yamahiriya desmoronándose. Pueblan la región tribus nómadas tuareg y tubu y sus porosas fronteras con Chad y Níger apenas tienen reflejo en la arena.
Tras la caída de Gadafi, Libia se ha sumido en una espiral de caos y violencia, con más de 1.700 milicias disputándose las sobras de un país a la deriva. Tres gobiernos se disputan el poder político sin una prevalencia clara. Y regiones enteras llevan años sin obedecer a una autoridad central. En medio de este panorama, Libia se ha convertido en uno de los principales países desde donde actúan las mafias que trafican con seres humanos.


jueves, 4 de mayo de 2017

"Primeras letras". Eduardo Galeano. Bocas del Tiempo



"Primeras letras". Eduardo Galeano. Bocas del Tiempo


De los topos, aprendimos a hacer túneles.
De los castores, aprendimos a hacer diques.
De los pájaros, aprendimos a hacer casas.
De las arañas, aprendimos a tejer.
Del tronco que rodaba cuesta abajo, aprendimos la rueda.
Del tronco que flotaba a la deriva, aprendimos la nave.
Del viento, aprendimos la vela.
¿Quién nos habrá enseñado las malas mañas?
¿De quién aprendimos a atormentar al prójimo y a humillar al mundo?
Bocas del tiempo. Edit. S. XXI -







sábado, 4 de marzo de 2017

El Maestro que me enseñó a perder el miedo. Eduardo Galeano


El Maestro que me enseñó a perder el miedo
"El maestro"
Eduardo Galeano
Sonó el teléfono. Escuché la orden:
-Te llamo para decirte que vas a ser jurado.
-¿Jurado?
-Sí, sí. Jurado de un concurso.
-Gracias por avisarme -alcancé a balbucear.
Ella tenía doce años y era alumna de la escuela de la calle Monte Caseros:
-Es un concurso de novelas. Las escribimos nosotros, los del sexto grado.
-Glup -dije.
-Te esperamos mañana -mandó.
Y fui.
Los novelistas eran un enjambre de chiquilines que hablaban todos a la vez.
El maestro Oscar, puños raídos, sueldo de faquir, los dejaba hacer. Ellos habían organizado aquel concurso de novelas, ilustradas por sus autores, y habían conseguido que un joyero del barrio donara medallitas con el nombre grabado de cada uno de los participantes.
En la ceremonia de la premiación, fue prohibida la entrada de los padres y demás adultos. Los tres jurados, el maestro Oscar, una de las autoras y yo, dimos lectura al acta, que destacaba los méritos de cada uno de los trabajos. Todos fueron premiados, y cada premio recibió una ovación y una lluvia de serpentinas.
Después, el maestro me dijo que lo bueno que tiene enseñar, está en lo mucho que se aprende:
-Nos sentimos tan unidos, que me dan ganas de dejarlos a todos repetidores.
Y una de las alumnas, que había venido a Montevideo desde un pueblo perdido en los campos, se quedó charlando conmigo. Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y muerta de risa me dijo que el problema era que ahora no se podía callar. Y me dijo que al maestro lo quería, lo quería muuuuuuucho, porque era él quien le había enseñado lo más importante: le había enseñado a perder el miedo de equivocarse.

lunes, 9 de mayo de 2016

Las semillas de Taraba. Gustavo Duch





Las semillas de Taraba


«Escúchenme, me llamo Fátima, nacida en Taraba, un pequeño pueblo a unos 100 kilómetros al sur de Damasco, la capital de Siria.»
«Después de 4 años de sequías, nuestras tierras dejaron de parir y nuestro ganado murió, así que toda la familia tuvimos que partir hacia la ciudad de Daraa, en la ruta que lleva al mar. Al poco de llegar, en el 2011, estalló una revuelta que dicen que fue el inicio de la guerra. En nuestro barrio no pudimos permanecer durante muchas semanas pero tuvimos suerte porque unos parientes de Damasco nos acogieron.
«Pero miren, la guerra no acaba y yo he llegado hasta aquí y no les voy a contar todo lo que pasé. Solo les digo que toda mi familia murió. Nos han asesinado, entre las balas, las olas y la indiferencia. Así es que nos han muerto.

«Pero no saben nada, ustedes, son verdaderos ignorantes.»
Y Fátima, con unos ojos exactos a los granos verdes y ahusados de la cebada, con su pañuelo cubriendo el pelo, continuó.
«Soy una de Ellas, la saga de mujeres más antigua del mundo. Mi madre me lo explicó, su abuela se lo explicó, y así cuenten, cuenten con detenimiento, porque fueron por miles de generaciones que sabemos quienes somos.
«Somos Ellas.
«Porque fue cerca de Taraba, como explican los libros de historia que ahora aquí en Europa ya no recuerdan, que hace 10 mil años o más que una mujer como yo decidió no caminar más, no acarrear más su vida y la de los suyos. Ya tenían algunas cabras cuando tomó varios de los granos recolectados y siguiendo una fuerza interior, un presentimiento, decidió hundirlas en la tierra. Los cubrió con más tierra mezclada con restos de harinas de sus comidas que después, con sus propio lloro, apelmazó. Sabía que sucedería, así que con serenidad decidió esperar.
«Escúchenme porque ésta es la historia de ustedes. Y si acaba, acabará.
«Allí mejoraron sus chozas, allí crecieron varias generaciones más. Y siempre las mujeres de mi familia tuvieron cuidado de aquellos granos. Algunas de Ellas salieron a fundar nuevas aldeas llevando las semillas, que llorándolas germinaron libres. Y por siglos, con Ellas, las semillas de Taraba cruzaron montañas, avanzaron por el desierto, saltaron de isla en isla el mar.
«Escúchenme porque bien se sabe, pero ustedes lo silencian, que fueron estas mujeres migrantes las que llevaron las semillas hasta aquí, hasta esta Europa hoy sobrealimentada pero tan cobarde.
«Su alimento, sus campos cultivados son porque a Ellas entonces nadie las detuvo. No pusieron alambres en su camino, no tenían vallas que saltar, ni bombas que esquivar. ¿Lo saben? Yo creo que no.»
Y quienes allí la escuchaban pudieron presenciar como Fátima, junto a la orilla de la playa, tomo una semilla de su bolsillo, la dejó caer y al mismo tiempo que la primera ola la tomaba en sus brazos, un lágrima verde de sus ojos cayó sobre ella.
Solo unos instantes después millones de personas que aguardaban en las costas de Marruecos, Túnez, Egipto, Palestina, Libia, Turquía, Argelia, Siria, Líbano… pudieron entonces avanzar apaciblemente hacia el Norte por una ruta segura, cómoda y con alimentos.
El Mar se había convertido en un inmenso campo de cebada.
 FUENTE:

Gustavo Duch
Veterinario y escritor Catalan, participa en el Consejo Científico de ATTAC. España . Publica en El Periódico de Catalunya, Público, La Jornada de México, Galicia Hoxe y El Correo Vasco.



jueves, 14 de abril de 2016

TODOS NUESTROS DIOSES. Rosa Montero.Textos para pensar y debatir.




TODOS NUESTROS DIOSES. 
Rosa Montero.Textos para pensar y debatir.

NUNCA fui muy religiosa, ni siquiera en la niñez, y me considero agnóstica desde hace muchísimos años. Y no digo atea, aunque me sienta muy cerca,porque tampoco tenemos pruebas irrefutables de la inexistencia de los dioses(de algún tipo de principio que alguien pueda llamar dios) y la vida es indudablemente un gran misterio. Eso sí, soy bastante anticlerical, aunque sé bien que hay muchos frailes y monjas, lamas e imames, sacerdotes y sacerdotisas que se dejan la piel y a veces la vida por los demás con generosidad admirable. Pero mi anticlericalismo, que es recio y en ocasiones rabioso, tiene que ver con el poder de las instituciones religiosas con el abuso de ese poder y con las aberraciones a las que pueden llegarlos clérigos de los diversos aparatos eclesiales, desde las hoguera de la Inquisición hasta las carnicerías del Isis.
Por eso me apena la ignorancia absoluta de los mitos religiosos de nuestra culturapor parte de los jóvenes. El otro día vi Exodus, la interesante película de Ridley Scott sobre la vida de Moisés, con una amiga de 20 años muy inteligente y muy culta. Pues bien, a pesar de que es una chica extraordinaria para su edad, no tenía ni idea de la historia, apenas le sonaba vagamente que había un mar que se abría y ni siquiera sabía que Moisés era el de los Diez Mandamientos. Y así, en tan sólo un par de generaciones perderemos un cúmulo de referencias legendarias, arquetípicas y simbólicas que nuestros antepasados se han ido transmitiendo los unos a los otros durante milenios. Por no hablar de que infinidad de cuadros, poemas, obras dramáticas y narrativas de nuestra tradición resultarán incomprensibles. No sé, me parece que hay parte de la izquierda que se hace cierto lío con estos temas. Yo creo que el laicismo es un logro monumental de la civilización, del progreso y del pensamiento humano; pero el laicismo consiste en la independencia absoluta del Estado de toda influencia religiosa, no en olvidar nuestros mitos o en rechazar tradiciones sincréticas tan bellas como las procesiones de Semana Santa, por ejemplo.
Hay un chiste maravilloso que expresa a la perfección la emoción agridulce que despierta en mí la cuestión religiosa: un par de ratitas van por la calle y de pronto una de ellas mira hacia el cielo y ve pasar un murciélago. Arrobada, pone los ojos como platos y exclama: “Oh, Dios mío, ¡un ángel!”. En esa pobre rata nos veo a nosotros, con la tierna, inocente necesidad de inventarnos bellos
milagros, pero también con la embrutecedora ignorancia de no saber que esa criatura celestial no es más que un mamífero placentario quiróptero. Pero, aun así, el suspiro extasiado de la ratita encierra algo hermoso. Las religiones organizadas han sido demasiadas veces en la historia el origen de las atrocidades más espantosas (y lo siguen siendo, como en el yihadismo); pero en el impulso religioso básico del ser humano hay también un anhelo de bondad, de fraternidad y de belleza. 

El otro día me encontré en el parque del Retiro a una mujer de unos setenta años que vendía gorros, pulseras y diademas de punto que ella misma tricotaba. Era extranjera, no sé de dónde, y obviamente muy pobre, tanto por su ropa, limpia pero raída, como por los malos y feos hilos con los que tejía. Su rostro era hermoso. Debía de haber sido muy bella y tenía una sonrisa que iluminaba el lugar. Le compré una pulserita por cuatro euros y le di las gracias por su arte. Y entonces sonrió y me dijo: “Que tus dioses te protejan”. Sí: en estos momentos de locura y de odio, ojalá nos protegieran a todos nuestros buenos dioses, nuestros ideales, nuestra voluntad de ser mejores. “Que tus dioses te protejan”, me deseó la preciosa anciana. Y ¿saben qué? Me sentí verdaderamente bendecida.


FUENTE: